“SEPPUKU” DE UN SAMURAI DEL SIGLO XXI
Hace algunos días, leía un articulo en la revista semana y sentí, que un rayo de luz atravesó mi corazón, me sacó lagrimas, me puso a pensar y este es el resultado.
Resulta que un fiscal Español llamado Carlos Castresana, auspiciado por la ONU, realizó una investigación en Guatemala, para encontrar el asesino de un importante abogado, este ultimo antes de morir, había grabado un video donde culpaba de su muerte al presidente de ese país.
La investigación del señor Castresana duró 8 meses, se utilizaron 300 investigadores, se analizaron 100,000 llamadas, más de 9,000 documentos, 260 operativos con funcionarios de 11 países y se denominó casi Rosenberg1.
La evidencia científica demostró, que el mismo abogado, el señor Rodrigo Rosenberg, se había mandado asesinar, si como leen, se mandó asesinar al mejor estilo de las películas de cine, o como un samurai que cuando no esta de acuerdo con una situación y no puede hacer nada para cambiarla, se suicida. Rosenberg utilizó dos teléfonos celulares, uno para el auto amenazarse y justificar su muerte y, otro para dar indicaciones a los sicarios para darse muerte.
Pero, ¿Qué motivo al señor Rosenberg tomar esa decisión?
Según el investigador Carlos Castresana, fue el resultado de la suma de una serie de acontecimientos fatales: 1) el asesinato de un intimo amigo suyo junto con su hija, esta ultima unida sentimentalmente con Rosenberg. 2) la impunidad, que según la revista, en Guatemala, en el 2009, los asesinatos quedaron impune en un 96.5%. Imagine la desesperación del abogado. 3) la muerte de su madre. 4) la perdida de custodia de sus hijos menores. Estos elementos, sumados a una percepción subjetiva de la estabilidad política y de justicia de su país, incidieron en su decisión.
Pero, no centremos la mirada en su calamidad familiar en si misma. Lo interesante de toda esta desgracia, es la convicción de señor Rosenberg, ya que con su fuerte convicción, desvirtuó un dicho popular y mediocre que dice: “si no puedes con tu enemigo únetele”.
Al parecer, Rosenberg tenía arraigados sus valores: dignidad, humildad, esfuerzo, respeto, justicia, amor, etc, que al sentirse vulnerado, atropellado, impotente, decidió inmolarse en nombre de sus principios, como lo hace un samurai del siglo XXI ejecutando un seppuku2 de forma indirecta.
Rosenberg ha dejado una enseñanza valiosa para su pueblo y el resto del mundo. Cualquiera que sea nuestro reto: académico, cultural, político, económico, social, nunca, pero nunca desistir. Siempre dar la lucha para vencer. Jamás, por nuestras falencias, unirnos a nuestros detractores. Entre mas interiorizados tus valores, mas fuertes se hacen tus convicciones, tu determinación, así como tu conducta, esto, es algo que redescubrí durante el desarrollo de mi tesis de grado para obtener el titulo de Licenciado.
Lo anterior lo confirman las palabras del señor fiscal Castresana refiriéndose al abogado Rosenberg:
“pero yo insisto en que se trataba de un individuo honorable, porque el firma con su sangre y con el precio de su vida aquello que cree. Y lo hace de manera altruista para cambiar su país, del que está desesperado3.
Estas palabras estimados lectores, grábenlas, porque auque de pronto no fue la mejor decisión de Rosenberg, sirve para que reflexionemos y revisemos nuestras actuaciones, si lo que hacemos es por mandato de otros o porque lo que hacemos es por nuestra convicción, nuestro deseo. Si lo que hacemos es honorable, o por el contrario, lo que hacemos es por el yugo que impone un sistema, una ideología, etc.
Como artista marcial, siento la necesidad de decirle OSS a Rosenberg, porque defendió sus principios, sus valores, sentimientos hasta el final, aspectos todos que tiene interiorizados un artista marcial, un guerrero un SAMURAI DEL SIGLO XXI.
AUTOR
LIC. JESUS LUGO.





